Limpiar, ordenar y tirar.

Limpiar, ordenar y tirar.

Para volver a la rutina, limpiar, ordenar y tirar serán los pasos que nos permitirán movernos con facilidad  a la meta que nos hayamos propuesto.

 

monica avila coaching de bienestar

 

¡Que ganas tenía de escribir este post! Y  este es el momento preciso, el fin de las vacaciones cuando retomamos la rutina.

La palabra rutina se deriva de la palabra francesa route (ruta)  y hace referencia a las prácticas que hacemos sin pensar, de manera mecánica, pero con la seguridad de que nos mantendrán en la ruta correcta.

La ruta, que se deriva del latín rupta, hace referencia al camino cortado que produce la ruptura de un terreno. Por tanto, de aburrido nada, la rutina nos ayuda a romper de manera fácil y efectiva ese terreno y nos lleva con facilidad a donde queremos llegar. 

Sinembargo, el significante (lo que entendemos por),  de la palabra  rutina,  lleva a la mayoría de las personas al aburrimiento, al síndrome pos vacacional, a las caras de domingo en la tarde :-(.

Pero a mi me encantan las rutinas y me he comprometido con ellas a darles el valor y el color que se merecen. Así que me pregunto e investigo qué es lo que las hace tan odiadas.

Una de las cosas que más dificulta la vuelta a la ruta-rutina, es pensar en las tareas que hemos dejado pendientes “para cuando volvamos de vacaciones” “para el lunes” “para después de…” y es más que lógico sentir una sensación de ahogo y cansancio,  pues vemos que la ruta esta llena de cosas pendientes estorbando el movimiento fluido.

Aquí vamos a centrarnos en el orden del entorno físico.  Ya se que voy a parecerme un poco a mi madre :-O, pero con los años voy entendiendo la importancia y la necesidad del espacio físico ordenado y, todo hay que decirlo, que mi madre lleva razón en este tema :-).

 

Espacio para el movimiento

La rutina marca un ritmo que permite el movimiento. El movimiento nos lleva la meta, pero el camino debe estar despejado para que puedas marcar tu ritmo. 

Pero si no hay espacio que permita este movimiento, la rutina pasará de ser un motor a ser un incordio. Se nos convertirá en una verdadera tortura, porque para hacer esto, tengo que hacer algo antes que no esta hecho y antes  tengo que quitar esto, y etcétera. ¿Nos entendemos no?

Es como bailar en un salon lleno de trastos ¡Complicado!

¿Que hay que hacer entonces? Limpiar, tirar y ordenar. ¡Sencillo y no tan sencillo!

Limpiar

Tal como hacemos en nuestro organismo, limpiar para reducir el dolor articular y movernos con facilidad, el espacio en el que nos movemos debe estar limpio.

Vamos acumulando en nuestra mesa de trabajo, en las estanterías, en los armarios y alacenas, cosas, papeles, libros, folletos, ropa que algún día vamos a usar, leer, hacer, etc.

Retenemos tareas pendientes y no tenemos la valentía de aceptar que esto o aquello ya no nos sirve o que simplemente no lo vamos a hacer.

Limpiar es eliminar de nuestra vida lo que en el momento presente no vamos a hacer/usar. Es aceptar que el espacio y el tiempo son limitados y por tanto deben ser usados de manera real y por tanto eficaz.

¿Significa esto renunciar a nuestro sueño o deseos? De ninguna manera. Significa que damos prioridad a lo que es importante en este momento preciso.  

Limpiar es por tanto un acto de reconocimiento del momento presente que te ayuda a reducir la ansiedad por aquello que no hemos hecho o que tenemos que hacer.

Ordenar

Y ese proceso de limpieza nos lleva sin duda al siguiente paso, Ordenar. Poner en cajas lo que regalaré, lo que debe ser archivado y lo que va a la basura.

Cuando asignamos un lugar para cada cosa, ahorramos tiempo y reducimos la ansiedad y el estrés.

A su vez, vamos dando orden a nuestras prioridades y a nuestro tiempo. Ordenamos, casi sin darnos cuenta, lo que va a ser nuestra rutina.

Tirar

Una vez asignadas estas cajas: archivar/donar/tirar y terminado el proceso de limpieza, paso entonces a este valiente paso de tirar, soltar, dejar ir, lo que en este momento no me sirve o no voy a hacer (por ahora).

Tirar también nos va a ayudar a ver nuestra actitud hacia comprar o coger cosas y tareas que no nos corresponde o no necesitamos. Es el momento en el que reflexionamos sobre lo que es necesario y lo que no.

Ahora respira en ese espacio limpio y ordenado, haz creado vacío y puedes recuperar el espacio. Ahora puedes moverte a tu ritmo, puedes ponerle la velocidad que quieras.

Te gusta el movimiento y quieres llegar a tu meta? Limpia, ordena y tira, crea vacío para recuperar tu espacio y que viva la rutina.

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